…Vibratto…

enero 21, 2008 at 12:42 am (...Relatos...)

Yo, animal humano, de la especie de los despreciados, en continuo proceso de maduración, en imposible sublimación del mismo.

Tranquilo y ansioso, en eterna búsqueda del vibratto…

 

El vibratto, ese pequeño pero incombustible motor que dicta nuestras vidas…¿no lo creéis así?, escuchad una pequeña historia…

 

<< Él la había mentido, y era la primera vez que lo hacía, le había dicho algo rápidamente improvisado sobre una reunión o algo así, tenía que ir no demasiado lejos por no demasiado tiempo, estaría de vuelta en un visto y no visto, y ella hizo que le creía, pero había visto su nombre en su teléfono, como parpadeaba Susana en la pequeña pantalla, con una melodía que le puso banda sonora al dubitativo momento. Está bien cariño, no tardes, y le acompañó a la estación, de la mano hasta su puerta, como en las películas en blanco y negro, faltaba el pasajeros al tren, faltaba el sombrero de medio lado y la gabardina color cemento, pero el resto de ingredientes estaban allí, ¿sabes?, le dijo en el último instante, justo cuando él ya se sentía protegido dentro del gusano metálico, ¿sabes?, te quiero, ya me dio tiempo suficiente para darme cuenta de que no eres perfecto, y eso es lo que me ha hecho sentir que te quiero, que amo tus imperfecciones, que son ellas las que hacen que te quiera… . Balbuceó un gracias, o un yo también, o algo no demasiado romántico, se le habían desnudado en sus ojos, la mujer a la que amaba le había dicho, no me mientas, quédate conmigo,…lo más normal hubiera sido bajar del tren, cualquiera con dos dedos de frente lo hubiera hecho, pero él no, se sentó y se hundió en uno de esos asientos de tren antiguos, con orejas que convierten tu mirada en una de caballo, solo al frente, y decidió no pensarlo más. Llegó a su destino unas pocas horas más tarde, no pensó, fue hasta el hotel, no pensó, subió hasta la habitación y no pensó, tocó a la puerta sin pensar y esperó con la mente en blanco, hasta que ella abrió, …la perfección hecha mujer, la promesa de las revistas y las películas de mucho presupuesto, la imposible, la divina, el remedio para cualquier problema, …ella, …Susana, con una sonrisa fabricada para no acabarse, con una cara diseñada para llevar esa sonrisa, con un cuerpo pensado para viajar, con unas piernas, largas como meses y un culo donde cualquiera desearía morir…y ella, quería concederle todos sus deseos.

Pasa.

Pasó.

Espera.

Esperó.

Y mientras ella se quitaba las botas él no pudo más que abalanzarse y hacer el amor sin concederse ningún respiro, dejando que sus manos tocaran todo lo que deseaban tocar y dejando que sus labios mojaran todo lo que querían morder.

Horas de vaho más tarde, deciden salir, a cualquier club caro donde ella no se sintiera cualquier cosa que no fuera, él no estaba acostumbrado a esos sitios, de hecho, si hubiera intentado ir en cualquier otra ocasión, seguramente le hubieran negado el paso, pero con aquella mujer de la mano el propio San Pedro le daría una copia de las llaves del Paraíso. Bailaron y él nadaba feliz en la luz que los focos de Susana el proyectaban hacia el mundo, sabía que esa noche era el afortunado, el único ganador de un gran concurso, el epicentro de las miradas de envidia. Sudaron y se sentaron,

¿quieres algo?

Un vaso de leche

¿Leche?

Si, leche

Está bien, ahora vuelvo.

Y fue hacia la barra, le asombró comprobar que el barman no se sorprendió al recibir el pedido, un vaso de leche, y comprendió por enésima vez que ese no era su habitat, pero esa noche si, él paseaba de la mano de una diosa que le había coronado dios de la noche, el barman volvió, con el vaso de leche, y él, tras pagar, dio media vuelta y comenzó a lidiar en la jungla de cuerpos intentando no derramar la leche de Susana. Volvió y ella no estaba, la buscó y ella no estaba, poco importa donde hubiera ido, lo importante era saber que no iba a volver.

Y allí estaba él, con un vaso de la leche de Susana en la mano, en medio de un escándalo de graves…pensó en los graves mientras miraba las ondas que producían en la leche…

buenos baffles, hacen que los graves retumben dentro de ti,…bueno…, para eso son…, para eso están diseñados, …para hacernos vibrar…

 

Y comprendió, que podemos recorrer kilómetros y tirar por la borda lo más importante de nuestras vidas, tan solo por vibrar unos segundos, a sabiendas de que las ondas cesan, a sabiendas de que después estaremos más solos y más viejos, a sabiendas de que las oportunidades son escasas, lo arruinamos todo…

 

por vibrar un rato… >>

 

Yo, animal humano, entiendo que la monotonía no existe, que nada es lineal.

Yo, especio despreciada, he entendido que las ondas siempre están, tan solo, hay que saber encontrarlas, cada día, en tú vaso de leche.

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10 comentarios

  1. MaGia iNDoMeÑaBLe said,

    Pues sí…en tu propio vaso de leche, ni siquiera en el de la otra “ella”, sino en el de uno mismo.
    Constante búsqueda también la mía, y constantes decepciones y soledades y vacíos….
    Pero las veces en las que “sí”, saltan fuegos artificiales y todo el mundo puede verlos, incluso aquellos empecinados en taparse los ojos.
    Un saludo compi. Sigamos vibrando cada vez más….

  2. anasincronia said,

    Suelo volver al punto partida cada vez que me hago el mismo cuestionamiento..
    Y es que ¿si no econtramos aquella vida no lineal con quien está a tu lado, pues , no será eso más que una certeza a la hora del amor y según me han contado por ahí, el amor está lejos de las certezas..
    Un beso, Caro

  3. Niño Indigo said,

    Supongo que, en definitiva, la linealidad, mirada muy de cerca, no son más que millones de puntitos…

  4. almassy said,

    buahhhhh, precioso, aunque sobrepasando las líneas que suelo leer en lo extenso de los post, me has enganchao. Lo del vaso de leche me ha recordao a la naranja mecánica.
    La rutina ensordece cualquier tipo de relación, el límite lo ponen los miembros de cada relación, y ahora te pregunto con atención…¿es realidad o ficción?

  5. jeremias said,

    apuesto la luna y 6 chelines a que dicha historia es veraz. lo sé porque el vaso de leche estaba medio vacio, puesto que vibraba y no se derramaba.

  6. Niño Indigo said,

    ¿Y dónde queda la magia si desvelo tal detalle?

    🙂 Gracias!

  7. almassy said,

    juas, la magia en el carnaval de este año
    😛

  8. Laurita said,

    Me encantó, me ha gustado mucho, tanto….que he decidido manifestarlo. 😉 Besos pichón¡

  9. gnomo said,

    me gusta lo de millones de puntitos. la vida también son millones de momentos. cuántos de esos momentos hace falta que dure la vibración para que valga la pena perder otras cosas por ellos?

  10. El ángel de la música said,

    Desde luego hay cosas que no merecen la pena perder por un sólo momento de emocion.

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