…¿quién soy?…(para todas aquellas personas a las que he jodido un poco la vida)

agosto 25, 2008 at 10:50 pm (...diario...) (, , , , , )

¿quién soy?

Es una de esas preguntas que te haces a las tantas de la madrugada, con un cigarro a medio fumar en la boca y con pocas ganas de dormir. Empieza como un cosquilleo trascendental en el estómago y acaba como un autoconfesionario poco productivo, según los casos.

En el mío se trata, como de costumbre, de una auto destrucción más que de una construcción o de algo productivo. A saber.

Me pongo a construir mi yo, por partes, y lo primero que viene a mi mente son fracasos pasados, torturas que se supone infringí a personas con nombres y apellidos, algunas las reconozco, a otras, ni siquiera recuerdo haberles levantado la voz…de nuevo, por partes.

Recuerdo a un amigo, desde la infancia lo fuimos, pasamos tantas horas entre juegos y más juegos y nuevos juegos y remodelaciones de juegos ya jugados, uña y carne, descubrimiento constante, se llama Pepe, quizá un nombre corriente, pero ya es un pasado corriente, hoy en día, muy a mi pesar. El tiempo pasó y las distancias se hicieron largas, yo las hice largas, pensé en que había madurado mucho antes que él y me separé como quien mira por encima del hombro, luego vino lo de la ansiedad, causa y efecto de mis defectos, y eso hizo el resto para deshilar cualquier cuerda, hoy ya no atiende a mis mensajes, no le culpo.

Otro amigo, también otro José, aunque este con nieve, descubrimientos a pares, locuras a pares, y mujeres, según él, también a pares, quien no confía en la palabra de un amigo, no tiene un amigo. Tampoco le culpo, eran épocas de lógica desconfianza.

Junto a éste último, Ruyman, compañero de mil batallas, espadachín maestro de nivel ocho, insaciable de risas, imperturbable ante los problemas, pensó que me creía superior a él, y me escupió un día, aprovechando coyunturas, en la cara. Tampoco hay culpa para él, nunca supe ver que portaba ese halo de chulería barata.

(…)

Hago este alto para hablar de ese halo, de ese ego que tantos ven y que apunta otro de mis últimos fracasos, este con final feliz, ya que las edades nos hacen a todos más maleables ante las disputas, Luis, que entendió mis palabras como muchos otros antes las entendieron, que no contempló mis intenciones, algo que siempre me ha hecho pensar si realmente tengo esas sanas y proclamadas intenciones. El humor como lenguaje excusa casi todos mis defectos, “era una broma” ha sido casi siempre mi disculpa, siempre he creído en ella, pero ahora, a estas horas, con un cigarro medio encendido en la boca, me pregunto realmente si simplemente no seré un cabrón más, con la única intención de sonreír yo a costa de la lagrima ajena.

También trae ahora a mi cabeza a Guillermo, un ser crítico, budista sin budismo, que me dijo que encima de un escenario…si…si…era bueno…pero…me sobraba eso de estar sobrado. Encima de un escenario, todo son personajes.

Sea como fuere, trabajo en ese halo, intento verlo en tercera persona,…estoy en ello.

Volviendo a mi lista de fracasos pienso en los amigos que aún conservo (2) y medito sobre si los conservo o los atesoro, es decir, si son un regalo u objetos que guardo en cajas fuertes para no perder lo poco que me queda de afecto en la carpeta de recibidos, ¿puedo realmente forzar las situaciones?, ¿puedo realmente “crear” una amistad?, gastando energía en crear, sembrar, cultivar, regar y mantener un amigo por el simple hecho de tenerlo, o existe realmente la casualidad en estos casos, más que la causalidad…

Helena…ese es otro de los grandes asuntos pendientes que pasaron por la trituradora, dos años de mi vida que me sirvieron para morir, renacer, volver a morir y así sucesivas veces hasta no entender nada. Incluso hoy, todavía sangran las heridas de aquella guerra que no supe que fue guerra hasta que ya estaba herido de bala, pronóstico reservado, en la camilla de un psiquiatra, pero ella no apretaba el gatillo, ella era la pistola, la bala e incluso los puntos de sutura. La última “conversación” que tuve con ella, antes de un “¡imbécil!” que me gané a pulso(¡!), contemplé anonadado una historia que, juro, no concuerda con lo que recuerdo haber vivido, y retomo una frase que a ella le encantaba, vivimos en mundos diferentes, planetas diferentes, y todos…están en este.

Aunque ya apagué el cigarro y ahora los párpados ya me están llamando la atención, también tengo que soltar alguna palabra de Dácil, premia decir que me he decidido a poner nombres por que hay personas detrás de estas historias, y, que cojones, este espacio es mío, este diario (o lo más parecido que he escrito a un diario en mi vida) es mío, y en el no hay menganos ni fulanos, hay nombres con caras, hay gestos inolvidables, para bien y para mal, gestos como los de esta sílfide ciclotímica que arrasó mi mente a desconfianzas e insultos, entre beso y beso. Difícil me es ubicarla, nunca intenté hacerlo en su momento, tan solo vivía, pero ella veía, de nuevo, más allá de lo que yo podía ver, así es que vuelvo a preguntarme, detrás de mis ojos…¿estoy en bambalinas?, ¿no veo desde dentro lo que el público percibe?, cuando hago un chiste lloran, cuando lloro yo, ellos se ríen, cuando digo la verdad creen que soy un genial mentiroso, y cuando miento, se lo creen a pies juntillas. Ella nunca quiso estar conmigo, y yo me pregunto…¿para que lo estuvo entonces?, son ganas de complicarse la vida…bueno…quizá se creyó mis verdades…durante un rato.

Y aquí voy a concluir la primera parte de este ¿quién soy?, sin haber respondido a nada, como pretendía y sospechaba, sin haber hecho gala de un extenso léxico ni una narrativa que te impida parpadear. Pero habiendo sido más sincero que nunca y sobre todo, por primera vez, algo concreto con la realidad que me rodea, con mi realidad. Siempre escribo desde lo ambiguo, porque así funciona mi cabeza, entiendo la metáfora pero me cuesta horrores el realismo, y hoy, lo he intentado, compartiendo con vete a saber tú quien, cosas de mi vida, errores clavados como astillas que me reconcomen todos los días el cerebro.

Me levanto de la cama, me doy cuenta de que no recuerdo nada, y empiezo a escribir.

Quiero saber….quien soy

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8 comentarios

  1. Pejooe said,

    Vaya, si que te has desnudado en este post, ha sido todo un striptease vital.
    Moraleja: Dime con quien vas y árbol mordedor….. no, no espera, cuando el rio suena, el monje se habíta…. mierda… no era así…

    Total, que este post lo podríamos escribir todos, lo que cuenta al final no es cuántos cadáveres deja uno por el camino, sino si ha valido la pena matar/morir por ellos.

  2. gnomo said,

    si yo escribiera los cadáveres que he ido dejando yo… casi siempre por miedo, pereza o ambas cosas, nunca he querido hacer daño, pero sigo pensando que podría actuar de otra manera.
    podrías enumerar a la gente que has hecho y te ha hecho feliz, aunque fuera un tiempo, un instante de esos mágicos.
    un besote y mucha luz.

  3. Lau said,

    la metáfora no tiene sentido sin realismo. Que la metáfora sea más sencilla que el realismo es otra cosa. Al menos la metáfora la haces tú, si es que la haces. El realismo lo pisas, lo haces y lo rehaces.

    Supongo que es un buen ejercicio, que nunca es tarde para echar un vistazo atrás a las amistades. La identidad es de esas cosas que siempre se quieren buscar pero uno nunca tiene tiempo de hacerlo.

    Un saludo

  4. alejandra said,

    Hola! Me he topado por casualidad con tu blog,al estar viendo tus videos,y dejame decirte que me puedo pasar el dia entero leyendo lo que escribes,es una verdadero placer poder leer todo lo que tienes por expresar y la manera en que lo haces,de verdad que haces que se me olvide el mundo entero,en esos minutos que me pierdo entre tus palabras,expresas mucho de lo que siento…un abrazo bien,bien fuerte…

  5. alejandra said,

    Frecuentare tu blog…bye 🙂

  6. elasticgirl said,

    Hay amigos improvisados que aparecen de repente, cuando ya es casi ¿tarde? y descubres que valen lo mismo que los de siemrpre. Y los de siempre que no mejores que ninguno, se stiran y estiran y eres testigo de todo. Y eso es maravilloso.

    Me digo siemore a mi misma que valen la pena TODOS: los espontáneos de 1 noche, 1 semana; los de pequeños, los de mayores…Para mi todos!

    BESOS MIL

  7. Kris said,

    A mi seguramente los nervios me pedirian a gritos un cigarro, aun si saber si fumo..necesitaria ampliar campo visual y mental y saldria a la calle, observaria personas, ceras, semaforos y el periodico del dia..Una vez situada en fecha, hora y ciudad, segun lo que me aportasen estos datos..subiria a la casa o no volveria mas.

  8. Pitii said,

    Hola!
    bueno, tengo que decir que aun tengo 15 años y no sé tanto de la vida como tu, Pero viendo videos he encontrado los tuyos y no se, te entiendo… me he leído algunos de tus textos y seguramente me los terminaré leyendo todos…!!
    Me encanta como escribes y las reflexiones que haces, yo tampoco se quien soy… soy lo que intento ser, lo que aparento ser, lo que dicen que soy, lo que quieren que sea o el conjunto de todo?? Piensalo…!
    Bueno, que si quieres puedes agregarme al msn, que aunque sea mas pequeña podemos tener debates sobre estos temas!
    Mi cuenta es: pitilara@hotmail.com
    Chao!

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