…La historia incontable del hombre alto…

junio 8, 2009 at 11:49 pm (Uncategorized)

Era la historia incontable del hombre alto…era esa, la que te acabo de contar, ¿no la oíste?, es imposible de repetir, la improvisé palabra a palabra, no..no…no insistas, no sabría volver a hacerlo…¿en serio no la oíste?, que lástima por que me quedó exquisita. Para una vez que salgo contento de un relato inventado por mi…y además te miraba a los ojos mientras lo componía instante a instante, me inspiraba en ellos, en ambos, una palabra para el derecho, otra para el izquierdo y así… y cuando creía que me iba a quedar sin la siguiente frase bajaba la vista hasta tu boca y ahí estaba, ahí, entre tus labios, sabía lo que había de pasarle ahora a aquel hombre alto que encontré aquella vez…

Lástima…era una historia con un principio hermoso, te prometo que inventé nudos que se anudaban sobre otros nudos, rizos y vueltas de tuerca que me sorprendían hasta a mi que los contaba…hasta a mi que los paría sobre la marcha…desenlaces que no eran tales, sino nuevos nudos que llevaban a nuevos desenlaces….era casi novelístico…la historia del hombre alto…¿y la moraleja?, ¿tampoco recuerdas la moraleja?, fue lo mejor de la historia, la encontré en un momento de vacío al deletrear el FIN, te dije, efe i ene, y me diste un abrazo con las manos como pesadas, como posadas más bien, ¿ya andabas dormida entonces?, jajaja, bueno…en ese abrazo estaba la moraleja, no sabría explicártelo ahora pero, ahí estaba, se trataba de eso, la moraleja me la diste tú, no se si me explico, la moraleja era ese abrazo cadente, tranquilo, de sueño, la moraleja era que me dieras algo de repente y sin pedirlo, la moraleja era querer darme un abrazo, necesitarlo, no se…querernos supongo que era parte de la moraleja, o ella en si misma.

La historia incontable del hombre alto, si…recuerdo que un hombre alto aparecía, eso si, pero no era la base de la historia, era circunstancial, algo casual, era un desencadenante como lo es la incontable historia del hombre alto. Es decir, me explico, la imposibilidad contrastada de poder contarte la incontable historia del hombre alto es un desencadenante para contarte la historia del recuerdo de una historia incontable sobre un hombre alto que no puedo recordar. Y es curioso, ¿sabes?, me sentí escuchado, sentí que me escuchabas y aunque andarás dormida se que me escuchabas, quizá en tu inconsciente, en esa maquinita preciosa que mezcla imágenes y crea sueños llegaran rebotadas algunas de mis palabras, con suerte alguna frase completa, y esas son las que más les gustan a los que rellenan esas maquinas, las palabras caídas medio roídas que se esconden detrás de una pila de ideas olvidadas. Esas son las que más les gusta mezclar con alguna foto de mis manos y un clip de video pequeñito de cuando tenías 5 años y corrías a los brazos de tu mamá. A ellos les encanta, quizá un hombre alto con manos grandes haga algún día que una niña de 5 años corra hacía ti llamándote mamá. Quien sabe, ya te digo que a esos operarios de sueños, a esos fontaneros del alma, les encanta jugar al collage imposible que creemos surrealista, pero que ellos entienden a la perfección.

Pero no te preocupes, me se millones de historias incontables que me quedan por no contarte. Tengo apuntados millones de cuentos aún no escritos y ni siquiera imaginados para contártelos al oído justito para que escuches dos o tres palabras y caigas dormida a hacer trabajar a esos mezcladores de archivos multimedia.

Conozco la del perro gigante que es devorado por un gato diminuto. La del cigarrillo que se fumó a un hombre y que se volvió adicto, y que para dejarlo tuvo que hacerse adicto a los parches de humanidad. O también la del pianista sin dedos, que tocaba con lagrimas, y su música solo podía escucharla una mujer de pestañas tan largas que vibraban con el romper de la lagrima contra la tecla del piano. Esa es preciosa, por que el lloraba por ella, pero lloraba de alegría. También era un tipo alto.

Millones te digo, se millones de historias que todavía no me se. La del teléfono móvil de un tipo al que nadie llama, y que decide llamarse a si mismo para hacerse feliz. De como se dio cuenta de que no servía para nada poder sonar con alegres melodías si no podía comunicar nada…y de como usó su última raya de batería para vibrar hasta la taza del váter y…bueno, de esa creo que conoces el final.

La de la foto que creía ser un marco para otra foto, la del viaje por dentro de ti, una preciosa sobre un abrazo a un cuenta cuentos mudo, la del tango más hermoso del mundo, que se bailó con una pareja separada por siete kilómetros, sin moverse y sin darse cuenta de que lo bailaban. La historia de las palabras perfectas, donde bebé, more, niña, perfecto y precioso tienen unos trasfondos que me erizan la piel.

Me se mil historias mi amor, una por cada célula de tu cuerpo, dos por cada instante sabiéndome amado por ti y tres por cada instante sintiendo que te amo de la manera en que te estoy amando. Infinitas historias, todas incontables, las que ya te conté y las que me quedan por contarte, es tal el número de ellas, que algunas, muchas, me las estas contando tú. La de un canario atacado por un canario. La de un chino diminuto que vivía dentro de un ordenador portátil tan antiguo como sabio. La de una diosa que vivía modestamente en un pequeño piso de una pequeña ciudad con un compañero imaginario. La de una historia de amor que titulaste “la historia que solo tenía título” mientras me contabas callada entre risas que era imposible escribir algo como eso, que no había palabras, y no podías escribir gestos.

Siempre habrán mil historias que abran tus labios, tus ojos

Siempre habrán mil historias que los cierren

Siempre tendré una historia para tu oído así como tu tendrás un beso para mis labios, una idea para las mías, un bastón para tus bajadas y un cohete para tus subidas.

Siempre tendré un dedo para tu curva, una mano para tu precipicio, un ala para tu ala, una lengua para tus lagrimas.

Siempre tendrás una cama para mi cuerpo, una sonrisa para mi broma poco afortunada, una duda para lo indudable y una teoría para la práctica.

Siempre tendremos tiempo…y ahí lo tendremos todo.

Amor…me se mil historias, y la más hermosa de ellas, la escribes tú ahora…y ahora….y ahora…y ahora…y ahora….

Aunque la mejor que me se es la incontable del hombre alto, que conste.

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13 comentarios

  1. bastianita said,

    🙂 qué lindo

  2. hadanevada said,

    jo, que pasada, enganchadita a las historias incontables y altas que cuentas ahora…
    me gustó mucho,
    un beso

  3. tortu said,

    Se me llenaron los ojos de lágrimas y la cara de sonrisas inocentes.
    Gracias. Gracias. Gracias.
    Simplemente hermoso.

  4. Niño Indigo said,

    Gracias a ti, seas quien seas, por leerlo. Un abrazo y Luz!

    • erica said,

      hola como estas
      soy tu amiga me llamo erica

  5. molock said,

    supongo que ese cuento incontable que mejor te sabes del hombre alto es el de uno mismo. e imagino que ese amor dormido que te escucha es tambien… ‘uno mismo’ (‘atman’ que le llaman)

  6. pejooe said,

    Hacia tiempo que no pasaba por aquí, el hecho de disfrutarte en carne y hueso hace que me vuelva de ojo vago y perezoso, pero cierto es que hasta que no te leo y te releo no termino de comprenderte un poco mejor. Mi querido caleidoscopio de la amistad, que me redescubres siempre nuevas formas y colores, esto es, por mucho, la cosa más hermosa que he leído últimamente, sobre todo por que desde la barrera, la vivo y disfruto a vuestro lado.

    (y que esto no conste como precedente, ha sido un momento cursi, una grieta sentimental que me encargaré de cerrar con tiritas, pleises y cerveza) 😉

  7. ... ... said,

    “El laboratorio experimental del semáforo en rojo en medio de la montaña…”
    Ahí esta, cómo puedo explicarte estahistoria , tan simple y que suena tan compleja.
    Sucedió hace tiempo que un mentalista intentó hacer una prueba; colocar un semáforo en un lugar aislado y recóndito entre montañas. Su experimento consistía en observar la reacción de los conductores cuando viesen el semáforo en rojo permanentemente.Así que como si de un rádar se tratara nuestro mentalista inició su experimento.

    El primer conductor quedó perplejo ; paró , esperó,se impacientó, se enfadó y continuó.Qué será lo próximo? imagínate qué humos uf….

    El segundo conductormás metódicobajó del coche, vió que los botones del semáforoestaban bloqueados, pulsó el verdey coninúo tranquilamente….

    Y el tercero :se sorpredió, sonrió no paró y siguió su camino.Qué más sorpresas encontraría en aquella curiosa carretera , entusiasmado se dijo: un semáforo precisamente aqui… jajaja,,,
    El mentalista pensó, de nuesro último amigo le he motivado, sé que no sabe lo que habrá más allá del semáforo pero no se aburrirá. He puesto un obstáculo que no debería estar ahí o si?, sin embargoexiste, pero el conductor va por esta carretera lleno e curiosidadsana , fructífera.
    Moraleja?, metáfora?da igual .Ser el mentalista o el conductor es totalmente circunstancial, no es importante.
    Lo que importa es que sepas que… si vale … eso sí bueno… , bien si como tu dirías …”parir, imaginar , crear siempre será mucho más… … …

    Ay ohoh oh noooooh, qué pena te tengo que dejar ; luz verde …, hay que continuar pero sólo para llegar antes donde tu estas.

  8. virginia said,

    Estudiando sobre atomos y por error llego a tu pagina, por desgracia para mi concentracion y para deleite de mi imaginacion…mientras leia la historia sin historia del hombre alto me imaginaba al lado tuyo, ser que no conozco pero que transporto a otros seres….verdaderos, futuros e imaginarios.

    Gracias por hacer que valga la pena desconcentrarme de mis estudios…ahora vuelvo a los atomos y sus electrones….aunque como siempre insaseable de las cosas buenas, volvere por mas…. ; )

    Vir.W

  9. Shas. said,

    Virginia woolf? el espiritu de Adeline Virginia…
    s+a+l+u+d+o+s .

  10. Laura said,

    chao.

  11. Mientras haya mar said,

    Qué historia tan bonita. Qué suerte tiene esa mujer…
    Un abrazo!

  12. khaylan said,

    Hacía mucho que no leía nada tan jodidamente bueno… que gran placer leerte… : )

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