Sir Beloved Sinsonante
Disculpe usted la osadía, e incluso el desatino,
Pero cada vez que he coincidido con usted en aceras, parques o bares,
He creído ver que me veía, con esos ojos de copa de pino,
Y mi corazón se inventó que podría ser o será, el arte y aparte,
Aunque ya no bebo vino, mi cristalino se volvió más fino,
Al creer, no se si por utopía, que no sólo me veía, sino que también me miraba, aunque,
Y aquí viene el sector textual supino,
No se si me miraba por nada o intentaba que nada pareciera que pasaba cuando en realidad si que ocurría que en esos ojos que nada expresaban se escondía el todo que mi alma interpretaba.
Si, ya sé que me fui por las ramas, y que me lié cual pulpo en Sabana,
Pero no puedo más que perderme en frases desacompasadas cuando me toca hablar de la locura de sus miradas.
Así pues, disculpe usted la osadía, e incluso el desatino,
Si le propongo estar juntos de por vida y amarnos a mares,
Con tan solo la pista de aquellas miradas regaladas en esquinas,
Si es un “no” lo vería lógico, racional, humano,
Pero un “si” sería tan hermosamente inesperado que no se si esperar sentado,
O directamente inventarme que ese “si” ya ha sonado y empezar mi vida con usted,
Aunque usted todavía no haya contestado.
Terminar diciendo que la amo, desde antes de aquellas miradas,
Desde que de pequeño soñaba con una mujer perfecta, en curvas, líneas y rectas,
Desde que de pequeño quería una mujer que al mirarme me obligara a sentarme,
Y escribir sonetos sin rima.
Un saludo…
Sir Beloved Sinsonante
¿ein?
Tengo una necesidad demasiado enorme de escribir, tan enorme que no atino a darle a las teclas apropiadas. Pero no tengo tabaco. Y sin tabaco solo me salen verdades ásperas, y nadie está dispuesto a leer verdades, mucho menos a escucharlas.
Si la bombilla da luz, la “ele” sirve para decir palabras con “ele” y un dedo oponible para agarrar objetos…¿por qué una ducha sirve para bañarse?
Tengo una espiga del tamaño de una espiga en la barriga desde que miraste con aquella cara de puerta de coche que se cierra. Y tengo una puerta de coche que se cierra en la nariz desde el momento en que sembraste la espiga, espero que olvides regarla.
Si mis pies son para andar, ¿para qué uso mis rodillas?. Si mis muslos son para soportarme, ¿qué es lo que haces tú?…¿eres mi muslo?…eres mi ala.
Tengo un abanico que da calor, dentro, en el cerebro, los médicos están desconcertados, me preguntan si me duele, les digo que no, que da calor, me dan pastillas rosas. La solución era tu fría calidez, todo es armonía…lo difícil es dejar de vestir de rosa, y si no, pregúntenle a una pantera.
Guantes con agujeros para cada dedo rotos para que los dedos salgan a la luz, son guantes para las palmas de las manos, pero no para las palmas, en las palmas siempre hace calor como para llevar guantes, en la palma, más al norte, siempre puedes llevar uno.
Tengo un coche enorme, de varios colores, lento y al que invito a todos a subir, las puertas se abren pulsando un botón verde, tiene una campana y una señora que me dice donde estoy y hacia donde voy. Tengo una limusina que presto a todo el mundo.
Si mi ventana está cerrada, ¿se siente inútil?, si mi ventana está abierta ¿se siente útil?, si condeno una ventana, ¿se siente tapiada o deja de sentir?, si dejo de escribir chorradas, ¿conseguiré al menos que la ventana me lo agradezca?, ¿es una ventana un trozo donde no hay pared o la pared un trozo dónde no hay ventana?.
Tengo verbos y adjetivos, tengo poco tiempo y demasiado, tengo ganas y estoy harto, si algún día algún crítico me llamara artista, y me archivara por etapas, esta la llamaría la etapa asensorial o sinsentido, donde el autor, escribía e interpretaba cosas por el simple hecho de no estar quieto, aunque podría haberlo estado perfectamente, y nadie hubiera notado la diferencia.
…La historia incontable del hombre alto…
Era la historia incontable del hombre alto…era esa, la que te acabo de contar, ¿no la oíste?, es imposible de repetir, la improvisé palabra a palabra, no..no…no insistas, no sabría volver a hacerlo…¿en serio no la oíste?, que lástima por que me quedó exquisita. Para una vez que salgo contento de un relato inventado por mi…y además te miraba a los ojos mientras lo componía instante a instante, me inspiraba en ellos, en ambos, una palabra para el derecho, otra para el izquierdo y así… y cuando creía que me iba a quedar sin la siguiente frase bajaba la vista hasta tu boca y ahí estaba, ahí, entre tus labios, sabía lo que había de pasarle ahora a aquel hombre alto que encontré aquella vez…
Lástima…era una historia con un principio hermoso, te prometo que inventé nudos que se anudaban sobre otros nudos, rizos y vueltas de tuerca que me sorprendían hasta a mi que los contaba…hasta a mi que los paría sobre la marcha…desenlaces que no eran tales, sino nuevos nudos que llevaban a nuevos desenlaces….era casi novelístico…la historia del hombre alto…¿y la moraleja?, ¿tampoco recuerdas la moraleja?, fue lo mejor de la historia, la encontré en un momento de vacío al deletrear el FIN, te dije, efe i ene, y me diste un abrazo con las manos como pesadas, como posadas más bien, ¿ya andabas dormida entonces?, jajaja, bueno…en ese abrazo estaba la moraleja, no sabría explicártelo ahora pero, ahí estaba, se trataba de eso, la moraleja me la diste tú, no se si me explico, la moraleja era ese abrazo cadente, tranquilo, de sueño, la moraleja era que me dieras algo de repente y sin pedirlo, la moraleja era querer darme un abrazo, necesitarlo, no se…querernos supongo que era parte de la moraleja, o ella en si misma.
La historia incontable del hombre alto, si…recuerdo que un hombre alto aparecía, eso si, pero no era la base de la historia, era circunstancial, algo casual, era un desencadenante como lo es la incontable historia del hombre alto. Es decir, me explico, la imposibilidad contrastada de poder contarte la incontable historia del hombre alto es un desencadenante para contarte la historia del recuerdo de una historia incontable sobre un hombre alto que no puedo recordar. Y es curioso, ¿sabes?, me sentí escuchado, sentí que me escuchabas y aunque andarás dormida se que me escuchabas, quizá en tu inconsciente, en esa maquinita preciosa que mezcla imágenes y crea sueños llegaran rebotadas algunas de mis palabras, con suerte alguna frase completa, y esas son las que más les gustan a los que rellenan esas maquinas, las palabras caídas medio roídas que se esconden detrás de una pila de ideas olvidadas. Esas son las que más les gusta mezclar con alguna foto de mis manos y un clip de video pequeñito de cuando tenías 5 años y corrías a los brazos de tu mamá. A ellos les encanta, quizá un hombre alto con manos grandes haga algún día que una niña de 5 años corra hacía ti llamándote mamá. Quien sabe, ya te digo que a esos operarios de sueños, a esos fontaneros del alma, les encanta jugar al collage imposible que creemos surrealista, pero que ellos entienden a la perfección.
Pero no te preocupes, me se millones de historias incontables que me quedan por no contarte. Tengo apuntados millones de cuentos aún no escritos y ni siquiera imaginados para contártelos al oído justito para que escuches dos o tres palabras y caigas dormida a hacer trabajar a esos mezcladores de archivos multimedia.
Conozco la del perro gigante que es devorado por un gato diminuto. La del cigarrillo que se fumó a un hombre y que se volvió adicto, y que para dejarlo tuvo que hacerse adicto a los parches de humanidad. O también la del pianista sin dedos, que tocaba con lagrimas, y su música solo podía escucharla una mujer de pestañas tan largas que vibraban con el romper de la lagrima contra la tecla del piano. Esa es preciosa, por que el lloraba por ella, pero lloraba de alegría. También era un tipo alto.
Millones te digo, se millones de historias que todavía no me se. La del teléfono móvil de un tipo al que nadie llama, y que decide llamarse a si mismo para hacerse feliz. De como se dio cuenta de que no servía para nada poder sonar con alegres melodías si no podía comunicar nada…y de como usó su última raya de batería para vibrar hasta la taza del váter y…bueno, de esa creo que conoces el final.
La de la foto que creía ser un marco para otra foto, la del viaje por dentro de ti, una preciosa sobre un abrazo a un cuenta cuentos mudo, la del tango más hermoso del mundo, que se bailó con una pareja separada por siete kilómetros, sin moverse y sin darse cuenta de que lo bailaban. La historia de las palabras perfectas, donde bebé, more, niña, perfecto y precioso tienen unos trasfondos que me erizan la piel.
Me se mil historias mi amor, una por cada célula de tu cuerpo, dos por cada instante sabiéndome amado por ti y tres por cada instante sintiendo que te amo de la manera en que te estoy amando. Infinitas historias, todas incontables, las que ya te conté y las que me quedan por contarte, es tal el número de ellas, que algunas, muchas, me las estas contando tú. La de un canario atacado por un canario. La de un chino diminuto que vivía dentro de un ordenador portátil tan antiguo como sabio. La de una diosa que vivía modestamente en un pequeño piso de una pequeña ciudad con un compañero imaginario. La de una historia de amor que titulaste “la historia que solo tenía título” mientras me contabas callada entre risas que era imposible escribir algo como eso, que no había palabras, y no podías escribir gestos.
Siempre habrán mil historias que abran tus labios, tus ojos
Siempre habrán mil historias que los cierren
Siempre tendré una historia para tu oído así como tu tendrás un beso para mis labios, una idea para las mías, un bastón para tus bajadas y un cohete para tus subidas.
Siempre tendré un dedo para tu curva, una mano para tu precipicio, un ala para tu ala, una lengua para tus lagrimas.
Siempre tendrás una cama para mi cuerpo, una sonrisa para mi broma poco afortunada, una duda para lo indudable y una teoría para la práctica.
Siempre tendremos tiempo…y ahí lo tendremos todo.
Amor…me se mil historias, y la más hermosa de ellas, la escribes tú ahora…y ahora….y ahora…y ahora…y ahora….
Aunque la mejor que me se es la incontable del hombre alto, que conste.
Si, es indecente
Ha dicho la Presidenta de la Comunidad de Madrid que es indecente que mientras la inflación es -1%, los funcionarios además de tener plaza fija, tengan una subida salarial del 5% (gran mentira por cierto), Objetivo congelarles el sueldo. Me gustaría transmitirle a esta Sra. lo que considero indecente. Indecente, es que el salario mínimo de un trabajador sea de 624 €/mes y el de un diputado 3.996 pudiendo llegar con dietas y otras prebendas a 6.500 €/mes; Indecente, es que un catedrático de universidad o un cirujano de la sanidad pública ganen menos que el concejal de festejos de un ayuntamiento de tercera; Indecente es que los políticos se suban sus retribuciones en el porcentaje que les apetezca, (siempre por unanimidad, por supuesto y al inicio de la legislatura); Indecente es comparar la jubilación de un diputado y el de una viuda; Indecente, es que un ciudadano tenga que cotizar 35 años para percibir una jubilación y a los diputados les baste con siete y los miembros del gobierno para cobrar la pensión máxima solo necesiten jurar el cargo; Indecente es que los diputados sean los únicos trabajadores (¿?) de este país que están exentos de tributar un tercio de su sueldo del IRPF; Indecente es colocar en la administración miles de asesores, amigotes con sueldos que ya desearían los técnicos más cualificados; Indecente es el millonario gasto en mediocres TV autonómicas creadas al servicio de la pervivencia en el trono de políticos más mediocres; Indecente es el ingente dinero destinado a sostener los partidos aprobado por los mismos políticos que viven de ellos; Indecente es que a un político no se le exija superar una mínima prueba de capacidad para ejercer su cargo (y no digamos intelectual o cultural); Indecente es el coste que representan a los ciudadanos sus comidas, coches oficiales, chóferes, viajes siempre en gran clase y tarjetas de crédito por doquier; Indecente es que sus señorías tengan seis meses de vacaciones al año; Indecente es que sus señorías cuando cesan en el cargo tengan un colchón del 80% del sueldo durante 18 meses; Indecente es que ex ministros, ex secretarios de estado y altos cargos de la política cuando cesan son los únicos ciudadanos de este país que pueden legalmente percibir dos salarios del erario público; Indecente es que se utilice a los medios de comunicación para transmitir a la sociedad que los funcionarios solo representan un coste para el bolsillo de los ciudadanos; Indecente es que nos oculten sus privilegios mientras vuelven a la sociedad contra quienes de verdad les sirven;. Mientras hablan de política social y derechos sociales ? que indecente.
El complejo (de) Peter Pan

Decían que tenía que arreglarlo, que era un problema no paraban de decirme.
Brlibrliparapapá Respondí.
Decían que tenía que caminar en fila, hacer cola, encajar el aro.
¿de qué color es el aro? Respondí.
Dijeron, rojos de furia, que no estaba volando, que solo hacía el ruido de un avión y ponía los brazos en cruz.
¿En serio no ves como cruzo esas montañas? Respondí.
Siguieron diciendo, cada vez más bajo, cada vez con menos frecuencia, cada vez con menos interés, que tenía que crecer. Hasta que me hice viejo, y me gané el derecho que ya tenía ganado. El de seguir jugando, por que ya….no importaba.
Brlibrliparapapá Añadí antes de morir. Ahora, viene otro juego. Quiero ver cuanto tiempo se creen que me estoy haciendo el muerto.
¡TÚ LA LLEVAS!
¿Quién eres?
Eres una de esas mujeres de sueño que te quitan el sueño, bueno, no te lo quitan, te lo toman prestado para soñar contigo, hasta que el alma, libre de abrigo, se tienda azul e inmensa a tensar la cuerda…pero sin hacer que se tuerza. Eres una de esas mujeres de perderse y buscarse, de construirse y reconstruirse, de hallarse, de colores imaginados dulces pasteles que crean personajes de dibujos animados, de cuentos de hados iluminados, de paradojas como la del histérico sosegado, la del nervioso calmado, del amante alado. Eres una, tú y no otra, eres lo que quiera dibujar y lo que quiera componer y lo que quiera parir, crear o imaginar eres, no se quien eres, pero te conozco, deduzco que el halo blancuzco que vas dejando a tu paso no me hará caer en craso error ya que siento que eres agua en licor que va llenando gota a gota mi vaso, como dormir al raso bajo un manto de puntos que brillan y mueren, que nacen y duelen, que enfrían la noche de la punta del pelo que despunta hacia el cielo hasta el dedo que se aferra con temor al suelo. Eres, eres cuna de seres, cuna de ceros, vacuna de buenos agüeros, eres, leves quehaceres y quierohaceres, meses de leche que se caen con los primeros cantares. Eres, fuíste lo que fuiste pero ahora solo eres, no puede ser de otra manera, eres uno de esos seres, que calan y acampan en tu privada morada hasta hacerla más cálida y más ataviada, de un rincón más bien oscuro, has creado y recreado vida donde antes no había con los cuadros que has colgado y las notas de un piano desafinado, me has enamorado y claro, un día todo esto ha estallado, y donde antes no habían puntos ni comas por que no había palabras que frenar ni hacer respirar, se han formado vorágines de frases sin padre ni madre pero con la misma intención y mensaje, decirte que eres…solo eso, que eres…y me eres. Dos seres Alados y salados por el mar, ni una ni otra, eres mucho más.
…esfuerzos…

Un Rey estaba tan aburrido que mandó organizar un certamen para que lo entretuviesen. Adoraba a los artistas de circo y dijo que se presentaran de todo su reino los mejores malabaristas que existieran, quería ser sorprendido y dejar de estar tan aburrido.
La velada en cuestión estuvo plagada de malabaristas increíbles que jugaban con tres, cuatro, cinco y seis bolas, haciendo el pino, de espaldas, de frente, con los ojos vendados, con malabares ardiendo en fuegos…pero el Rey ya había visto todo eso alguna vez.
Hasta que apareció un joven que hizo malabares frente al Rey con veinte guisantes. El Rey quedó extasiado, excitado y maravillado.
-¡Bravo!, ¡bravo! (mientras aplaudía como un poseso). Eres el mejor malabarista del mundo, que premien a este hombre con 4 carretas llenas de guisantes.
…y es que…hay esfuerzos que no sirven para nada…
…el lo dijo mejor…
Te espero cuando la noche se haga día,
suspiros de esperanzas ya perdidas.
No creo que vengas, lo sé,
sé que no vendrás.
Sé que la distancia te hiere,
sé que las noches son más frías,
Sé que ya no estás.
Creo saber todo de ti.
Sé que el día de pronto se te hace noche:
sé que sueñas con mi amor, pero no lo dices,
sé que soy un idiota al esperarte,
Pues sé que no vendrás.
Te espero cuando miremos al cielo de noche:
tu allá, yo aquí, añorando aquellos días
en los que un beso marcó la despedida,
Quizás por el resto de nuestras vidas.
Es triste hablar así.
Cuando el día se me hace de noche,
Y la Luna oculta ese sol tan radiante.
Me siento sólo, lo sé,
nunca supe de nada tanto en mi vida,
solo sé que me encuentro muy sólo,
y que no estoy allí.
Mis disculpas por sentir así,
nunca mi intención ha sido ofenderte.
Nunca soñé con quererte,
ni con sentirme así.
Mi aire se acaba como agua en el desierto.
Mi vida se acorta pues no te llevo dentro.
Mi esperanza de vivir eres tu,
y no estoy allí.
¿Por qué no estoy allí?, te preguntarás,
¿Por qué no he tomado ese bus que me llevaría a ti?
Porque el mundo que llevo aquí no me permite estar allí.
Porque todas las noches me torturo pensando en ti.
¿Por qué no solo me olvido de ti?
¿Por qué no vivo solo así?
¿Por qué no solo….
M. Benedetti
…a quien pueda interesarle (otra vez)…
A quien pueda interesarle…
Estoy enamorado de ti, si, de ti, solo, de ti. Ya se que no soy perfecto y que disto mucho de serlo. Ya se que hierro más que acierto, que siento más que hablo y que escribo más que digo. Ya se que no tengo alas para llevarte y que no soy lo que creías que era, nunca lo soy, jamás lo fui, jamás podré ser lo que cada uno quiere que sea, jamás seré quien quiero ser, quien soy. Pero estoy enamorado de ti, si, de ti, solo, de ti.
Me puse a escribir y me salió un soneto raro, me puse a tocar y un acorde desafinado que me sonó a gloria y a canción de amor y a banda sonora. No soy un embaucador, o…que diablos, si lo soy, adorno las verdades por que así las veo o…que diablos, así las siento. Siento que lo sientas pero me sigo perdiendo en tu abrazo, abrazo a cuatro brazos, me sigo perdiendo en el cuando me lo das y cuando lo recuerdo, y es que jamás recordé tanto, y aunque pueda enamorarme cada veinte minutos de mujeres, hombres, perros y farolas que alumbran perfectas calles perfectas en perfectos instantes, nunca sentí como a ti te siento.
Y se que sabes que soy ducho en esto de cartas de amor, y aquí me tienes, rebuscando entre las yemas de mis dedos para decir esto que siento de una manera jamás dicha,…y todos los caminos me llevan a un simple y perfecto “te quiero”. Por que no hay más, no puede haber más, no se inventó otra palabra por que era inútil intentar definirlo, por que otros antes que yo lo intentaron, otros mejores, otros que sentían más o menos, que sabían expresar más o menos, da igual,…todos, se quedaron en “te quiero”.
Recuerdo cuando escribía alguna carta de amor y quedaba satisfecho, cuando firmaba y releía sonriendo sabiendo que había dicho lo que había sentido. Ahora me doy cuenta, de que aquello no podía ser amor, por que expresar esto que ocurre no es posible en palabra, no es posible con mi guitarra ni con mi lienzo ni con mi mirada. Sería como abrir un tronco sin romperlo, entender primero que hay anillos entre los anillos, pequeños, casi invisibles, poder sacarlos como hilos de oro vivo y sonreír escuchando lo que sienten recordando su pequeño fragmento de historia.
Es como…que se yo.
Es como tú a mi lado, como yo al tuyo. Es como el silencio al que no me estoy acostumbrando, es como una mirada furtiva, una historia que yo no inventé, un guión que se me escapa de las manos.
Es como, es como, es como….simplemente es.
Releyó lo que había escrito y entendió que era la peor carta de amor jamás escrita, simple, llana, lejos de la intención primera de su impulso. Pero sonrió, sonrió por que jamás fue tan sincero y sonrió por que entendió que la verdad era muy simple y por que ella debía entenderla en su preciosa simplicidad. No se trataba de buscar perdón, no se trataba de redimirse ni de pedir clemencia. Se trataba de que ella supiera, simplemente, que él la quería tanto como para sonreír con su punto y final, levantarse de su silla, abrir la ventana y dejarse caer para volar hasta ella.
No le juzgues, …todavía nadie ha estado tan enamorado como él, para poder entender como el lo hizo,
… por que siguen intentando volar sin alas.